viernes, 20 de febrero de 2009

Insignificantes o Imprescindibles


No veo que los resultados de los bancos mermen. Ni siquiera percibo que los accionistas de éstos anden de los nervios por la presumible bajada en los repartos de dividendos, ni que pongan las acciones a la venta, ni siquiera que éstas pierdan valor en el parquet de las bolsas y bajen su cotización. No. No veo nada de esto. Sin embargo el Estado Español compra activos rentables de los bancos para insuflar liquidez en la tesorería de éstos y, como consecuencia, se produzca el hecho de que los prestamistas aflojen la caja y concedan préstamos. Pero tampoco este hecho se origina, luego algo está fallando en esta intentona de reflotar la economía con la aportación de todos los contribuyentes, a través de sus impuestos, para que los bancos presten y el consumo mantenga un ritmo adecuado.
Los comentarios al respecto son de lo más variado: que si es peligroso dar préstamos sin la solvencia adecuada, que si es aún más aventurado no conceder éstos a personas o entidades con garantías suficientes, que los bancos venden dinero y no propiedades inmobiliarias, etc. Todos, insisto, todos los comentarios son válidos, todas las apreciaciones tienen base en la que sustentarse para que tengan carácter indudable, pero también es lo mismo de cierto que la economía (no las matemáticas) no es una ciencia exacta. Es más, es tan fluctuante como intenciones existen en el mundo desde que este existe.

Por eso, sin pretender con estas divagaciones sentar cátedra, ni por supuesto que se me tenga en cuenta en absoluto, opino: ¿No sería más aconsejable que la intervención económica del Estado fuera para favorecer a los ciudadanos en general, por ejemplo avalando préstamos y pólizas de crédito para PYMES, hipotecarios para primera vivienda y de consumo en general?. ¿No se estaría introduciendo solvencia en la economía, que a la vez incitara al consumo y a la postre haría que la liquidez siguiera estimulando el empleo y la rentabilidad de las empresas, incluidos los mastodónticos bancos?
Ya sé que los gobernantes y los estadistas macroeconómicos opinan que a la banca hay que darle vidilla, entre otras cosas porque los propios estados dependen de multimillonarios créditos y han de llevarse bien con ésta, porque si no podría haber corte de flujos y esto sí que sería un auténtico caos. Pero como lo cortés no quita lo valiente, también es de buen rollo que si con el dinero de todos se favorece a la banca, además se le exija que cumplan con los objetivos propuestos y no apalanquen capitales con el único objetivo de generar monstruosos beneficios que en nada repercuten en el ciudadano de a pie.
Ya se están produciendo hechos al respecto que están haciendo tambalear estructuras sólidas, como el caso del Banco de Santander, que ha visto como los inversores quieren retirar sus colocaciones y se encuentran con que no tienen liquidez suficiente para hacer frente a las devoluciones y por eso han pedido una moratoria de dos años. Si esta misma regla se aplicara para todos los bancos y los ciudadanos, débiles a título individual, pero gigantescos en su conjunto, dijéramos de sacar todo nuestro dinero de las cuentas corrientes y libretas de ahorro y no domiciliar ni un solo recibo, ni una sola nómina, ni una pensión, ni siquiera una prestación por desempleo, ¿de qué vivirían los fastuosos bancos, eh?
Piénsenselo, señores banqueros, que como la cuerda siga estirándose con esta misma tensión, alguna vez romperá y hará que los insignificantes se conviertan en imprescindibles.

jueves, 19 de febrero de 2009

Cuestión de memoria


Hace unos días, mientras viajaba hacia mi trabajo, sintonicé por casualidad la emisora Radio Estrella de Espiel, en la que en ese momento, a pesar de lo temprano de la hora (seis y media de la mañana) se estaba retransmitiendo una entrevista al alcalde de ese mismo pueblo, José Antonio Fernández, supongo que en una reposición grabada, por lo de la hora, digo yo.
Empecé a escucharla ya comenzada ésta, y en la parte que pude oír, José Antonio Fernández y Paco Calderón, comentarista de la emisora, disertaban sobre la economía, el paro, el dinero que el Gobierno Central va a repartir para obras municipales y sobre la situación concreta de Espiel en estos aspectos y algunos más.
Como final de lo que pude escuchar, Paco Calderón comentó al alcalde sobre su opinión respecto a la inauguración del Hospital que recientemente se hizo en Peñarroya Pueblonuevo y, entre otras frases dijo, refiriéndose a Rafael Muñoz como “mi alcalde guerrillero”, que qué le pareció a él. José Antonio, con su habitual, cálida y agradable oratoria en la que siempre, siempre, dice algo que no quiere decir, o que él no quiere que se entienda así, no obstante lo dice y lo remarca, apuntó que le pareció que no se hizo un recuerdo adecuado a personas y a lo éstas representaban en su momento, por ejemplo a Enrique Triviño, a Juan Gabriel García (q.e.p.d’s.), a Nicasio Molina y, concretamente en lo que respecta al “alcalde guerrillero”, inició su exposición hablando de que Rafael Muñoz le dijo en determinado momento “niñato”, con lo que de manera inaugural, ya decantaba su criterio, aunque, insisto, como es habitual en él, adornó su apreciación para darle el tono de camaradería con el que remató su disertación. Paco Calderón acudió al instante a recordarle que él, José Antonio, había dicho que lo que éste montó en las puertas de El Cabril era una romería, con lo que se daba a entender que lo de “niñato” fue como respuesta a la actitud que el propio José Antonio había demostrado en aquellos momentos.
Como la memoria es corta y además selectiva, a mí también me gustaría recordarle a José Antonio, con todo mi afecto y admiración, que además de los explícitos calificativos que expuso respecto a “esa romería”, también defendió a capa y espada la famosa “filosofía de MINER”, en la que donde se dijo “digo”, ahora se decía “diego”, es decir, que él mismo tomó el estandarte con apasionado tesón para refregar tanto a Rafael Muñoz, como a todos los que he nombrado antes y que José Antonio mismo se preocupó en recordar en la entrevista, que “la filosofía del MINER había cambiado y que, como consecuencia, no entraba en los planes de éste financiar hospitales”.
Se lo recuerdo a José Antonio, a la entonces Directora General de Minas, Paloma Sendín, y al también en ese momento Secretario General del MINER, cuyo nombre no recuerdo, ni falta que me hace. Si por ellos hubiera sido, por los tres, no tendríamos hoy Hospital, muy a pesar y en contra de buen-hacer de todas las personas a los que ahora José Antonio adula con la añoranza de que, amén de todas las posibles y pasadas discrepancias, hubiera sido conveniente que se recordaran en este evento del que se hablaba en la citada emisora.
Por si me lees, saludos José Antonio.

viernes, 6 de febrero de 2009

Monólogos de mi Gato


No fui capaz de creer lo que estaba viendo y oyendo hasta que no estuve a una distancia lo suficientemente cercana como para verificar que aquello no era producto de mi imaginación, ni que tampoco era la representación de una obra de teatro, la escena de una película o una distorsión en mi aparato auditivo, nada de eso. Era simplemente que… mi gato maúlla en inglés.
¿Qué por qué lo sé? Sencillo, en vez de decir “miau” se le oye “maiai”. Inglés al más puro estilo. Estoy por llevarlo a algún programa de la tele, de esos de impacto, o mejor, contactar con la National Geographic y que le hagan un estudio científico profundo para determinar esta rara habilidad de mi doméstico felino.
Lo cierto es que a mi vecina, la de los rulos perennes como tuberías de hormigón, le hace mucha gracia. Dice la buena mujer que a ella no le maúlla así, sino que después de comerse la lata de fuagrás que le caducó y que acostumbra a darle todos los meses, el gato se la queda mirando y dice algo así como: “waft, waft”. Ella cree que esa misma frase es la que escuchó en la película de “Lo que el Viento se Llevó”, allá por el año 39 del siglo pasado, cuando Clark Gable le cruzó la cara a Scarlett O'Hara. Lo que realmente oía la señora eran los ronquidos del que entonces era su novio, que el pobre, de puro aburrimiento por no poder meterle mano, optó por dejarse llevar en los brazos de Morfeo.
Pero ella está enormemente contenta de que mi gato le hable en inglés porque, entre otras cosas, afirma que le toma apuntes y que ha aprendido mucho del minino, hasta el punto de que le ha cogido gustillo a eso de los idiomas. Por ejemplo, sin ir más lejos, el otro día llegó un mensajero a dejarle un envío y desde entonces cree que “paquete” en inglés se dice “MRW”. Y lo pronuncia igual que se ve, que más bien parece que está arrancando una moto con cierta dificultad. Lo que no tiene claro es si “paquete”, es decir, ”MRW”, significa “caja con algún contenido envuelta en papel de embalar”, o por el contrario quiere decir “entrepierna masculina”. Imaginación no le falta.
Su marido, el antiguo roncador del cine (que por fin accedió a rozarle un brazo a la susodicha pasados los 40), dice que de verla tan feliz con esta nueva actividad, también él se va a apuntar a las clases del mamífero doméstico y para ello se ha comprado, según él, el mejor diccionario: “Como entender a tu gato: habilidades y costumbres de los felinos”.
Insiste en que le va del diez en su aprendizaje y para hacerme una demostración, una vez me dijo: “Hoy le he dicho a mi “wife” que su “cat chow” tiene el “MRW” como el mástil que soporta la bandera en la “White House”. Y que le ella le contestó: “Darling”, eso es de la viagra que engulles “in the fast lane” y por un “tube” y así te pones, como el “Trojan Horse”. A continuación no sé que me contó de “edredoning”, “revolconing”, “quemecorring” y no me acuerdo que más palabrejas vino a decirme, todas terminadas en “oing”, que más parecía un gorrino que una persona... y todo esto con los ojos desorbitados y una sonrisa babeante que le llegaba de oreja a oreja.
El caso es que desde que andan los vecinos con eso del inglés, a mi gato lo tienen muy entretenido… y agasajado; no le falta nunca conversación… ni tampoco le faltan pijaditas y horteradas chillonas por todo su cuerpo. Lo último que le han comprado es un monóculo…. Si…, un monóculo y una gorrita a cuadros con dos viseras: una hacia detrás y otra para adelante. Dicen que es para que el pobre animal parezca más “English” y menos “Spanish” y dé la sensación de ser un verdadero “Gentleman”.
Si el desdichado gato supiera lo que le están llamando, las putaditas que le gastan y el animalejo pudiera manifestarse en español-parlante, seguro que diría: “¡Os vais a ir a la mierda los tres: los dos viejales, que me tienen hasta los güevos de tanto fuagrás mohoso; y tú, calvo cabrón, que con tal que no te moleste en la acostada de sofá que te metes cada día en la hora de la siesta mientras te rascas continuamente las pelotas, te dedicas a escribir monógolos gilipollas como este para convencer a esos benditos vecinos de que yo hablo inglés!”.

lunes, 19 de enero de 2009

La Fábula del Cuervo en la Higuera (O de cómo de El Cerco se mutó a Cerro Camello)


Érase que se era un negro cuervo que acostumbraba a posarse en la higuera de una huerta donde, de manera sistemática, un granjero cultivaba las hortalizas del tiempo. Todo aquello que al campesino le sobraba de su labor, malas hierbas, matorrales y despojos de lo cultivado, lo amontonaba en la vera de un arrollo, lo dejaba reposar y lo servía mezclado con otras viandas a los animales de su granja: cerdos, gallinas, vacas, conejos y pollos.
El cuervo observaba una y otra vez esta acción y siempre andaba quejándose de que no recibía ni el más mínimo tributo de estos menesteres, que a priori le parecían sabrosos, más por el producto del reposo, que criaba lombricillas y gusanos, que por el propio manjar en sí. En esto estaba cuando un cerdo que estaba nutriéndose de estas raciones lo miró y le dijo: “¿Por qué andas tan soliviantado?” El cuervo le respondió que porque no pillaba nada de comida y entonces el cerdo le contestó que para poder comer en esta granja, hay que contribuir en algo: las gallinas ponen huevos, las vacas dan leche y los conejos, pollos y cerdos engordamos para carne, pero tú no haces nada, con lo cual no te pertenece ración alguna.
El cuervo quedó pensativo y al cabo de un rato le dijo al hortelano: “¡Oye!, ¿por qué no cambias de sitio el montón de despojos? Por ejemplo, en vez de dejarlo al lado del arroyo, lo puedes poner debajo de esta higuera donde yo me poso y así lo vigilo y lo cuido.”
Al granjero le pareció bien porque en principio no le trastornaba en absoluto este cambio y además entendió que los argumentos del cuervo mejorarían la situación, al impedir que roedores del entorno mermaran este producto.
Así se hizo y el cuervo observaba como todos los días el montón de despojos se situaba debajo de la higuera donde él reposaba. Cuando le entraba el hambre, no tenía más que descolgarse de la rama y picotear los incipientes brotes de lombrices y gusanillos que iban apareciendo, cuestión que a la larga impedía que el montón de hierbajos se putrefactara y producía que el resto de animales de la granja lo rechazaran.
Así que con el cambio de sitio, el único que salió ganado fue el cuervo, puesto que el resto de animales y el propio granjero perdieron, los unos en comida y el otro en dineros, porque tuvo que suplir los despojos por pienso que tenía que comprar.
Moraleja: “Si por cambiar de lugar, todos nos favorecemos, bienvenido sea el trocar, si no, ni cambiemos, ni mudemos”.

jueves, 4 de diciembre de 2008

A ver, como lo digo

A ver, como lo digo. Como lo digo para que, al menos, mi pensamiento se transmita en la totalidad de claridad y expresión, sin aditivos, para que todo aquel que tenga a bien leer esto que escribo no abrigue ni el más mínimo atisbo de duda en lo que quiero transmitir. Me quiero referir al asesinato que ETA ha cometido, el último, en la persona de un empresario en un pueblo, que se llama Azcoitia, en la Comunidad Autónoma Vasca. No sé si es adecuado el término de Comunidad Autónoma o no, que lo pongo en duda por mis desconocimientos en lexicología política, pero dentro de mis limitados conocimientos, así lo expreso para general conocimiento de mis posibles lectores.
En fin, volviendo al tema que es el que me ha motivado a escribir. Han asesinado a un hombre en un pueblo, con unos pocos de tiros en la cabeza y con remate, y ésto es lo que ha pasado. Ha sido ETA, organización terrorista que exactamente no sé qué pretende, pero que intuyo que a través de estos métodos de terror y muerte, que lleva manifestando desde que es conocida por toda la sociedad española, que está conformada por vascos, catalanes, extremeños, andaluces, riojanos, gallegos, valencianos, murcianos, manchegos, madrileños, castellano-leoneses, navarros, cántabros, ceutíes, aragoneses y melillenses, y además, multitud de personas de otros países que conviven en este país, intenta que nos sintamos aterrorizados por sus acciones, que aparte de cobardes (palabra que me suena muy mal, por las connotaciones que conlleva, porque para ser cobarde hay que enfrentarse a una situación que te lo provoque), no dejan de ser unos descerebrados, inútiles, parásitos, imbéciles, idiotas, sin perspectivas que los definan, además de asesinos, delincuentes, ilegales, excrementos y miembros de una secta que les domina las ideas y los incita a creer que el ser toda esta sarta de desperfectos es lo ideal y, en este caso, de lo patriótico.
Visten, calzan, comen, fuman, beben, fornican, utilizan, como cualquier ser humano de este siglo, todas las tecnologías a su alcance, y no me refiero a aquellas que emplean para matar, que no son pocas, sino que son capaces de estar por tiempo ilimitado en un “garito-zulo” jugando a la Play Station mientras esperan la orden del “Iluminado” para actuar y matar a cualquiera que les digan. Solo les hace falta que les indiquen lugar, fecha y víctima y, además, les proporcionen las armas, pistolas y bombas, para que ellos, incentivados por la inspiración divina por la causa que el “Iluminado” de turno les muestra, revienten los sesos de cualquiera, o hagan estallar un bombazo en medio de donde más gente haya. Si las cosas les salen bien, supongo que se frotarán las manos y les correrá por todo su cuerpo ese sentimiento de satisfacción que se produce con el éxito del deber cumplido. Y así hasta la próxima situación que, dentro de sus irrefrenables ganas de hacer las cosas bien, les incite a que otra u otras personas mueran y con ello insistan en que el resto del mundo comprendamos que el método, los sistemas y los procedimientos son los adecuados y, por supuesto, aceptemos los efluvios de sabiduría y entendimiento que nos intentan transmitir.
Me sienta mal decir esto, pero he de hacerlo. Los medios de comunicación, que ojalá no dejen de informar de estos eventos, para que al menos tengamos conocimiento de la actualidad, insisten en comunicar la filiación personal de esta última persona que ha sido asesinada. Que si es empresario, que si es consejero de la empresa que está construyendo la obra para el AVE, que si juega a las cartas con sus amigos regularmente, que si no tiene escolta, etcétera, etcétera… , que no me parece mal, en absoluto, pero que no deja de producirme un sentimiento de que se intenta trasmitir algo que es obvio: los que han matado a este hombre, igual que lo han hecho con cientos de personas, son unos ASESINOS, MAFIOSOS, DELINCUENTES, EXTORSIONISTAS y, en definitiva, algo que las personas que queremos vivir en paz, al amparo de las leyes (aunque algunas nos parezcan o innecesarias o incompletas), en cordialidad con nuestro entorno, intentando vivir lo más dignamente posible, no vamos a admitir jamás.
El instinto inmediato que se produce entre las personas que hacemos lo que he indicado anteriormente (al menos a mí sí), es de (insisto, instinto) CAGARSE EN TÓ SUS MUERTOS, de momento, y seguidamente decirles QUE SI TIENEN HUEVOS, QUE DEN LA CARA, pero claro, para que eso se produzca, es necesario que el interlocutor esté presente, cuestión que no se da, entre otras cosas, por lo que indicaba anteriormente (y que, insisto, no me gusta hacerlo), porque la cobardía se lo impide.
Me cabreo conmigo mismo porque tengo la vacía sensación y la baldía intención de solidarizarme que estas víctimas, los muertos y sus padres, madres, hijos, hijas, nietos, nietas, amigos, amigas, vecinos, vecinas, que quedan vivos después de que los asalariados del terror hayan sesgado las vidas de sus cercanos y que es para ellos en los que queda perennemente el dolor, pero no puedo dejar de enervarme para que, al menos, y en este, posiblemente inútil e improductivo blog, quede constancia del asco y la mala leche que me provocan las acciones de estos PRODUCTORES DE DOLOR Y TRAGEDIA, y que en toda mi humilde y desapercibida vida, odiaré con el rencor más arduo que jamás podré sentir.

jueves, 23 de octubre de 2008

El primo de Rajoy o el capullo de Aznar


Esto es para mear y no echar gota, como se dice en mi pueblo. El “señorito” Aznar necesita de vez en cuando hacer algo para que se le vea y poder estar en el candelero ocasionalmente para que se hable de él, y en vez de saltar entre la multitud para destacar (esto es porque es bajito), se dedica a dar el cante allá por donde se le presente la oportunidad y haya caldo mediático.
Ahora va y nos cuenta, durante la presentación del libro “Planeta Azul (no verde)” de otro iluminado de nuestro tiempo como es el presidente checo Václav Klaus, que lo del cambio climático es parecido (si no igual) a lo que piensa Rajoy y que parece ser le confirmó su excelso primo, el científico que no era capaz de predecir si llovería mañana. A Rajoy ya le calentaron las orejas con este salida de tono familiar y no le quedó más remedio que disculparse con toda España y, por supuesto, con su primo, eminente científico al que puso en evidencia por sus irrefrenables ansias de opinar desde el absoluto desconocimiento y empleando el tonillo gallego-chulesco que acostumbra cuando intenta sentar cátedra. El tiro se salió por la culata y desde entonces lo del cambio climático parece que lo lleva bien, o al menos se deja influenciar por el discernimiento que sobre el asunto hacen personas y estamentos que se dedican a ello desde la base puramente científica.
Pero Jose Mari el Desmelenado, como se ha dado en llamar al ex presidente del Gobierno de España, ha cogido la antorcha que desechó Mariano, la encendió de nuevo con yesca retorcida de rencor político y, ¡hala!, a despotricar sandeces por un tubo aprovechando que el checo quiere vender energía nuclear a raudales.
Desde luego a capullo y a mira-ombligos no hay quien le gane, basta recordar algunas de las perlitas que deja caer en esta su última presentación en sociedad, como la crítica a que “los abanderados del Apocalipsis climático destinen miles de millones de euros, no a paliar el hambre en el mundo, sino a resolver un problema que quizá, o quizá no, tengan nuestros tataranietos”. Para empezar no tiene ni pajolera idea. Ojalá se destinaran miles de millones de euros para estos fines y también para gestionar la pobreza en el mundo, porque con ello no se gastaría en armas, o en guerras, o en colonizaciones extraterrestres, como acostumbran a hacer sus “muy mejores amigos” yankis, echando mierda a la atmósfera a raudales a costa de la calidad de vida de los tataranietos de Aznar y de todo el planeta.
Aunque bien pensado, algo de presupuesto debería emplearse en resolver los conflictos neuronales que Jose Mari el Desmelenado padece, para ver si de una vez por todas deja de ir haciendo el capullo por el mundo y los españoles no nos sintamos avergonzados de que en algún momento este pimpollo nos gobernó.

martes, 14 de octubre de 2008

Ciudad Virtual

Hoy leo en el periódico una pequeña reseña en la que se informa que el Ayuntamiento de Peñarroya Pueblonuevo ha sido elegido por el Área de Igualdad de la Diputación Provincial de Córdoba para participar en dos proyectos piloto, consistente el primero en “hacer partícipe a todos los ciudadanos del municipio interesados en las nuevas tecnologías” (¿) y el segundo parece ser que consistirá en “la creación de una televisión municipal interactiva a través de Internet” (¡hala!).
Para una vez que hemos sido elegidos para algo, aunque sea desde la poco activa y devaluada Diputación Provincial, ¡vaya tela con los proyectitos! Con el primero se me queda la cara de póker porque, sinceramente, o la información es demasiado escueta, o ni la propia Diputación sabe en qué leches va a emplear tiempo y dinero de aquí a final de año que estará en marcha el susodicho proyecto.
Pero si este primer proyecto es, como diría, una declaración de intenciones y una llamada hacia la participación de los ciudadanos interesados en las nuevas tecnologías, es decir, una enorme y superlativa gilipollez, el segundo es que me deja del todo con los ojos vueltos y con convulsiones: ¿Una televisión municipal interactiva a través de Internet que (atención) FOMENTE EL SENTIMIENTO DE PERTENENCIA AL MUNICIPIO ENTRE RESIDENTES Y NO RESIDENTES?
No sé cómo digerir esto. Si lo hago por la parte del vaso medio lleno, solo veo que de alguna manera alguien se está preocupando en que no perdamos el vínculo que nos une a nuestro pueblo, que es que hemos nacido aquí y de aquí somos y, además, que a nuestros paisanos que ahora ya no viven aquí les motive la cuestión y los haga más de aquí todavía. Es decir, que es llover sobre mojado, pero con la diferencia de que ahora lo vamos a poder ver por la tele y eso debe ser, como poco, del calibre mediático del Gran Hermano ese de Telecinco, con todo el componente de famoseo y glamour que ello conlleva, vamos, digo yo.
Si por el contrario lo interpreto por la parte del vaso medio vacío, es que se me llevan los demonios solo por el hecho de pensar que sea tan evidente que el sentimiento de pertenencia al municipio entre residentes y no residentes esté en la cuerda floja y no se ataje el problema con la seriedad que es necesaria. ¿Por qué no se acude a este problema sin “proyectos piloto” del carajo, sino con proyectos de empleo, infraestructuras, planes reales de proyección futura y calidad de vida de los ciudadanos, eh? ¿Por qué cada vez que se nos “elige” para algo, o es para darnos otra cuchillada más en nuestras pertrechas arterias, o es para que de vez en cuando salga en los periódicos que “alguien del más allá político” tiene algún tipo de interés en nuestra maldita suerte y nos arrima una insignificante migaja que nadie quiere? Y manda narices que, para ahondar aún más en el desprecio, esta iniciativa haya salido desde el Área de Igualdad… el Área de Igualdad…, de las que entre sus difusas y poco definidas obligaciones solo conozco aquellas que van dirigidas a los rompimientos que entre los colectivos o las personas se producen por razones de sexo o de raza o de religión o de cualquier otro motivo que sesgue, minimice o altere las relaciones sociales.
En fin, que lo mires por donde lo mires, no le pillas el lado favorable (entre otras cosas porque no lo tiene) y encima nos vienen a refregar en nuestras propias tragaderas lo que al artículo aparecido en el periódico le ha comentado alguien, que viene a decir que “Peñarroya Pueblonuevo terminará siendo un pueblo virtual. Aquí ya no importa ni preocupa el deterioro laboral que los políticos han decidido para nuestro pueblo. ¡Lástima de pueblo!”.
Comparto por completo su opinión.
Ya nos veremos en la tele.